El titular de la institución, Edgar Cabrera, destacó el crecimiento de la matrícula y la necesidad de seguir formando profesionales ante el déficit en distintos puntos de la provincia. La formación comienza una vez finalizada la temporada de verano y está destinada a quienes combinan vocación, disciplina atlética e interés por el socorrismo acuático.
Déficit y demanda creciente
Cabrera advirtió que en localidades como Posadas, Garupá y Candelaria “el guardavidas no se puede enfermar porque no hay suplentes para cubrir la cantidad de piletas y natatorios”. En Oberá, el año pasado se registraron 67 inscriptos y este ciclo la tendencia es similar.
La currícula está aprobada por el Ministerio de Educación y Educación Técnica, lo que jerarquiza la profesión y garantiza salida laboral en balnearios y espejos de agua de toda la provincia.
Expansión territorial
El proyecto avanza hacia nuevas sedes: en Apóstoles el proceso administrativo ya está en un 80%, y se prevé ampliar la formación a otros municipios para ofrecer alternativas a jóvenes que no pueden trasladarse a la capital.
Reconocimiento nacional
El Centro de Formación Profesional N° 22 fue mencionado en el Congreso Internacional de Socorrismo Acuático en Mar de Ajó como la única institución educativa del país dedicada exclusivamente a la formación de guardavidas.
Más que vigilancia estival
El rol del guardavidas incluye RCP, maniobra de Heimlich y asistencia en emergencias. “La vida de una persona no tiene precio”, subrayó Cabrera, al remarcar que la preparación se sostiene durante todo el año.
Requisitos e inscripciones
- Fotocopia de DNI
- Partida de nacimiento
- Secundario completo
- Certificado de aptitud física
En Oberá, las planillas se retiran en la casilla de informes turísticos de la plaza Oleta Gómez. En Posadas, en la sede de Almafuerte 4597 (ex Instituto del Seguro).




