El sector automotor misionero atraviesa un inicio de año marcado por la retracción en las operaciones respecto a 2025, aunque con indicios de estabilización en el corto plazo. Según la Cámara de Comercio Automotor (CCA), las ventas cayeron un 9% interanual, pero entre diciembre y enero se registró un leve repunte del 0,75% que interrumpe la tendencia negativa.
Tasas de interés y financiamiento
El elevado costo del crédito fue uno de los principales frenos para el mercado. “Las tasas altas limitaron el acceso de los compradores que necesitan asistencia bancaria”, explicó Fabián Malarczuk, directivo de la CCA. Sin embargo, la reciente incorporación de una línea de préstamos del Banco Santander con tasa cero para usados abre un escenario inédito.
La expectativa es que esta herramienta genere un efecto dominó en el sistema financiero y obligue a otras entidades a reducir sus intereses para mantener competitividad. “Si se cumple, esperamos una reactivación sostenida en el próximo trimestre”, señaló Malarczuk.
Precios y previsibilidad
El sector observa además una estabilización en los valores de los vehículos. “Los precios dejaron de subir al ritmo previo e incluso hubo bajas puntuales en algunos segmentos”, indicó el dirigente. Esta tendencia facilita la negociación y aporta previsibilidad al comprador, un factor clave para rara recuperar confianza.
Proyecciones
Con 153.000 unidades transferidas en el último año, el mercado del usado sigue siendo un refugio frente a los costos y demoras de los 0km. Los comerciantes esperan que la combinación de precios más competitivos y financiamiento sin interés permita revertir los indicadores negativos y consolidar el repunte observado en enero.




