La salida de Marco Lavagna del Indec y la decisión del Gobierno de postergar la actualización de la fórmula de inflación golpearon la confianza en los datos oficiales. Sin cambios en la canasta de consumo, las consultoras privadas ya proyectan que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) de enero se ubicará entre 2,3% y 2,6%, mostrando una leve desaceleración respecto al 2,8% de diciembre.
Proyecciones de las consultoras
- C&T y Analytica: estiman un 2,4%. El rubro alimentos y bebidas fue el de mayor incremento, con subas en verduras (+10,6%) y carne (+5%).
- LCG: más optimista, proyecta 2,3%. Señalan que alimentos y bebidas se mantuvieron por debajo del 1% en las últimas cuatro semanas, con caídas en lácteos y bebidas.
- Fundación Libertad y Progreso: más pesimista, calcula 2,6% y una inflación interanual de 32,1%. Advierten que la demanda de pesos sigue débil y que las tasas bajas del BCRA complican la desinflación.
Argumentos oficiales
El ministro de Economía, Luis Caputo, defendió la decisión de no modificar la fórmula del IPC: “No hay que cambiar el índice ahora. Da prácticamente igual”. Según explicó, la actualización de ponderadores —que elevaría el peso de vivienda y servicios— podría generar suspicacias en un contexto de desaceleración aún frágil.
El trasfondo
La discusión se da en medio de un esquema de subsidios en revisión, que desde febrero dejó fuera a 140.000 usuarios de la categoría N3. Economistas advierten que, con un mayor peso de los servicios en el nuevo índice, la inflación podría haber resultado más alta, dado que en 2025 los precios de servicios crecieron 43,1% frente al 26,5% de los bienes.
Fuente: Infobae




