04 de febrero de 2026

Mercados argentinos en rojo: caen acciones y bonos por presión externa y ruido local

Los activos argentinos acumulan dos ruedas en baja, con retrocesos en acciones y bonos. El Merval cayó 2,2% y el riesgo país superó los 500 puntos básicos, en un escenario de volatilidad global e incertidumbre interna.

La Bolsa de Comercio de Buenos Aires cerró este martes 3 de febrero en terreno negativo, con una baja del 2,2% en el índice S&P Merval. El indicador se ubicó en 3.038.541 unidades, equivalentes a US$ 2.079 al contado con liquidación. El resultado marca un quiebre respecto de enero, cuando el mercado había mostrado avances, y confirma que febrero comenzó con tendencia descendente.

Entre las acciones líderes, los retrocesos más fuertes fueron los de Edenor (-5,2%), Sociedad Comercial del Plata (-5%) y Transportadora de Gas del Norte (-4,4%). La caída se extendió a todo el panel principal, reflejando un deterioro generalizado en las cotizaciones.

En el exterior, los ADR de compañías argentinas acompañaron la baja de Wall Street. Globant se desplomó casi 12%, mientras que Edenor, Telecom Argentina, Irsa y Mercado Libre también registraron pérdidas. La transmisión de la volatilidad global hacia los activos locales quedó en evidencia.

El clima internacional fue adverso: el S&P 500 retrocedió 0,84%, el Nasdaq 1,43% y el Dow Jones 0,34%. La cautela de los inversores se explica por la situación política en Estados Unidos y otros factores de incertidumbre global.

En el mercado de deuda, los bonos soberanos argentinos operaron con bajas en casi toda la curva de vencimientos. El riesgo país repuntó hasta 503 puntos básicos, según datos de Rava Bursátil, consolidando la percepción de fragilidad financiera.

En el frente cambiario, el dólar oficial mayorista apenas retrocedió, mientras que los alternativos mostraron movimientos dispares: el MEP subió levemente, el contado con liquidación bajó y el dólar blue se mantuvo estable en torno a $1.450 en la City porteña.

Analistas interpretaron que la caída responde a una combinación de factores externos e internos. Por un lado, la presión de Wall Street; por otro, la incertidumbre local tras la renuncia de Marco Lavagna al frente del INDEC y la falta de señales claras sobre un regreso sostenido a los mercados internacionales de deuda.