El Gobierno nacional volverá a reunir este miércoles a la mesa política de La Libertad Avanza en la Casa Rosada, con el objetivo de destrabar la negociación con los gobernadores en la antesala del debate de la reforma laboral, previsto para el 11 de febrero en el Senado.
El encuentro será encabezado por la secretaria General de la Presidencia, Karina Milei, y tendrá como eje central ordenar el poroteo legislativo y evaluar tácticas para convencer a los mandatarios provinciales de acompañar el proyecto, en particular el artículo que propone una reducción del Impuesto a las Ganancias para sociedades.
La convocatoria llega luego de un fin de semana sin avances sustantivos entre la Nación y las provincias. En el oficialismo admiten que el diálogo con los gobernadores se mantuvo activo, pero sin definiciones concretas. Por eso, la reunión es considerada clave para determinar hasta dónde está dispuesto a ceder el Ejecutivo con el objetivo de conseguir la primera victoria legislativa del año.
Ganancias, el eje del conflicto
El principal punto de fricción se concentra en la baja de alícuotas del Impuesto a las Ganancias incluida en el dictamen. Desde la Casa Rosada sostienen que el impacto fiscal será compensado con mayor actividad económica y que los efectos más significativos se verán en el mediano plazo.
Las provincias, en cambio, advierten que la caída de ingresos se sentiría desde este mismo año. Al tratarse de un impuesto coparticipable, los gobernadores calculan que la medida implicaría una pérdida cercana a $1,9 billones, lo que afectaría de manera directa las finanzas provinciales.
Ese número se convirtió en el principal argumento para exigir modificaciones en la redacción del artículo o mecanismos de compensación, como una mayor coparticipación de otros tributos, entre ellos el Impuesto al Cheque. Esta discusión es la que mantiene empantanada la negociación.
Posiciones divididas entre los gobernadores
Dentro del grupo de mandatarios provinciales dialoguistas conviven tres posturas. Un primer sector acepta discutir la baja de Ganancias, pero propone que se aplique de manera gradual para amortiguar el impacto fiscal.
Un segundo grupo reclama compensaciones económicas explícitas, aunque anticipa su apoyo general a la reforma laboral.
Un tercer bloque rechaza de plano cualquier reducción de impuestos coparticipables y advierte que las cuentas provinciales se encuentran al límite, sin margen para absorber una nueva caída de ingresos.
Mientras tanto, la conducción parlamentaria del oficialismo, encabezada en el Senado por Patricia Bullrich, busca evitar que el debate derive en una negociación abierta por fondos antes de la votación. La estrategia de Balcarce 50 es asegurar primero los votos y dejar la discusión sobre eventuales compensaciones para una instancia posterior.




