El salario de docentes e investigadores de las universidades nacionales cerró 2025 con una caída real del 12,7%, según el último Informe de Situación del Sistema Universitario elaborado por la FEDUN y el CIICTI. El deterioro se arrastra desde fines de 2023 y acumula una pérdida del 33,4% en términos reales, sin paritarias a la vista pese a la sanción de la Ley de Financiamiento Universitario.
Niveles históricamente bajos
El informe advierte que los ingresos docentes están hoy por debajo de los valores de comienzos de 2002 y un 40,1% por debajo del pico salarial de 2011. La brecha se explica por la diferencia entre inflación y aumentos: los precios subieron 259,4% en dos años, mientras que los salarios universitarios crecieron apenas 139,4%.
Presupuesto en caída libre
La inversión en universidades nacionales descendió un 5,4% en 2025, tras el desplome del 21,8% en 2024. El Presupuesto 2026 proyecta una nueva baja del 6,8%, reduciendo el peso del financiamiento universitario en el PBI al 0,457%, lejos del 0,718% de 2023. El ajuste alcanza también a partidas de funcionamiento, extensión, ciencia y técnica, becas e infraestructura, con recortes de hasta el 70% en términos reales.
Decreto y rechazo gremial
El Gobierno dispuso por decreto una actualización salarial del 2% retroactiva a diciembre, junto con bonos no remunerativos de entre 12.500 y 50.000 pesos según la dedicación. La medida, adoptada sin negociación paritaria, generó un inmediato rechazo gremial.
La CONADU cuestionó la decisión y advirtió que “profundiza el ataque a la universidad pública” y pone en riesgo el ciclo lectivo 2026. También reclamó la reapertura de la negociación salarial y señaló que “la mayoría de los docentes tiene su salario congelado en $250 mil hace un año”.
Otros gremios, como FATUN, se sumaron al rechazo y anticiparon un clima de tensión de cara al inicio del próximo año académico.




