Un informe de la Cámara Argentina de la Mediana Empresa (CAME) analizó el comportamiento turístico de este verano y concluyó que la temporada se desarrolla de manera más austera y meditada respecto a años anteriores. El estudio señala un arranque heterogéneo, pero con señales claras de dinamismo: los destinos que combinan naturaleza y eventos logran mejores niveles de ocupación, mientras que en otras plazas se consolida un turista más prudente, con estadías moderadas y decisiones de compra de último minuto.
La temporada se apalanca en una agenda intensa de festivales, competencias deportivas, ferias gastronómicas y propuestas culturales, que funcionan como disparadores de viajes y sostienen la actividad incluso en contextos de gasto más medido. Según CAME, los relevamientos muestran un inicio marcado por picos de ocupación asociados a fines de semana y eventos puntuales, más que por reservas anticipadas o estadías largas planificadas con antelación.
En los destinos con atractivos naturales consolidados, los niveles de ocupación se ubican en rangos altos y muy altos, ampliándose incluso por encima de los valores inicialmente observados en esta primera quincena.
En Misiones, Puerto Iguazú alcanzó una ocupación superior al 82%, con picos del 85%, más de 68 mil arribos y 203 mil pernoctaciones. Oberá registró un 80% en los primeros días, con expectativas cercanas al 70% para la segunda quincena, sostenida por estadías de entre 2 y 5 noches. En Posadas, en cambio, la ocupación se ubicó en el 40%, con un perfil marcado de turismo de paso y decisiones tomadas en el día, lo que explica la baja proporción de reservas anticipadas.
“Aun con un turista más prudente y selectivo, los datos de la primera quincena confirman que el gasto turístico sigue siendo significativo y genera un impacto económico concreto en las economías locales. Lejos de un consumo expansivo generalizado, el patrón dominante es el de un gasto más racional, con comparaciones y más concentrado, donde el visitante prioriza experiencias con sentido y ajusta consumos accesorios. El resultado no es menor gasto, sino gasto mejor direccionado”, concluye el informe.




