13 de enero de 2026

Reforma laboral: tensión en el Senado y advertencias por la coparticipación

La disputa por el dictamen firmado en diciembre por La Libertad Avanza suma resistencia en provincias y aliados, que temen un fuerte impacto en las cuentas públicas. El oficialismo busca bajar el tono y algunos anticipan que será moneda de cambio en la próxima sesión.

La reforma laboral volvió a instalarse en el centro de la agenda política y, en las últimas 96 horas, generó alarma en varias provincias ante la posible caída en la coparticipación si avanza el dictamen firmado en diciembre por La Libertad Avanza en el Senado. El proyecto, frenado luego por la Casa Rosada en el tratamiento del Presupuesto 2026, amenaza con convertirse en un costo político para el Gobierno libertario y condiciona el período ordinario que comenzará el 1 de marzo.

“¿A varios que rechazamos la reinstauración de Ganancias en el paquete fiscal de 2024 ahora nos piden esto?”, se quejó un senador opositor. Desde otro despacho, con intenciones de acompañar, advirtieron: “Supongamos que estamos mejor en la macro, aunque la salida formal de la recesión no la veo aún. Decime cómo hace un gobernador si en unas semanas le quitan el equivalente a uno o dos meses de sueldos en una planta pública ya recortada. Ni con ATN se lo cubrirían. Y en el Senado representamos a las provincias. No se entiende”.

El oficialismo intentó bajar el tono. “No parece tan grave, aunque cada provincia es distinta. No es lo mismo una en la que pocos pagan Ganancias y recibe coparticipación generosa, que otra con más espalda y menos ingresos por habitante”, señaló un legislador libertario. Otro agregó: “No hay que armar grandes dramas si no hay votos para algún artículo. Ya pasó con la ley Bases y el paquete fiscal, y el país siguió adelante con Milei”.

En el PJ, algunos creen que la Casa Rosada usará la reforma como moneda de cambio cerca de la sesión. “Mi apuesta es que lo van a negociar. Estará en manos del Presidente, junto a Economía e Interior. Ya demostraron pragmatismo en las sesiones extraordinarias de diciembre y estimo que seguirán por esa vía si convocan en febrero”, sostuvo un senador peronista.

Mientras tanto, Patricia Bullrich, jefa libertaria en la Cámara alta, anunció reuniones con empresarios, gremios y oposición, aunque los bloques con votos clave ya bajaron la ansiedad por el destino del texto. Desde una fuerza dialoguista advirtieron: “El oficialismo creció desde el 10 de diciembre y está bien que maneje la agenda. Pero hay que tener cuidado con el costo político de querer acelerar sin parar. Por eso se dejó la reforma laboral para febrero. Tampoco se deben poner plazos que después no se cumplen. Nos desgasta como aliados”.

La discusión promete ser intensa. “Si esto avanza con muchos cambios extra, la votación en particular será delicada. Y del otro lado estará el kirchnerismo. El Gobierno pretende pocas modificaciones; nosotros, algunas más”, señaló otro senador.

Junto a la reforma laboral y la ley de glaciares, también espera tratamiento en febrero el dictamen de estabilidad monetaria en Diputados. En cambio, el Código Penal, incluido en el temario extraordinario de diciembre, ni siquiera ingresó en mesa de entradas y aún no se conoce la modalidad de debate.