12 de enero de 2026

El Tesoro canceló USD 4.200 millones y el BCRA busca sostener reservas en el nuevo esquema cambiario

La semana financiera estuvo marcada por el pago de Bonares y Globales, el REPO con bancos internacionales y el inicio del régimen de bandas cambiarias, en un escenario de dólar ajustado por inflación y expectativas moderadas

El Tesoro canceló USD 4.200 millones correspondientes a Bonares y Globales, un movimiento que impactó en las reservas del Banco Central pero cuya presión se vio atenuada por la reinversión de parte de esas divisas en el mercado. La semana financiera estuvo atravesada por novedades relevantes: se concretó un REPO con bancos internacionales por USD 3.000 millones, se realizó el canje de bonos dollar linked que alivió vencimientos inmediatos y el Banco Central retomó compras de contado dentro de la banda de flotación cambiaria.

El régimen de bandas cambiarias vigente busca evitar un atraso cambiario, permitiendo que el dólar mayorista avance al ritmo de la inflación sin superar el techo. Sin embargo, una brecha inferior al 5% limita el margen para que el Banco Central absorba divisas de forma intensiva, como lo hizo en 2024. En este contexto, la autoridad monetaria adquirió USD 218 millones en el mercado, mientras el Tesoro realizó ventas de contado y el Central operó con bonos y futuros.

Las proyecciones de tipo de cambio muestran un dólar que subirá conforme a la inflación de dos meses antes. El Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) estimó $1.484 para fines de enero, con un alza mensual del 2,5%. Los contratos futuros prevén $1.895 para diciembre de 2026, lo que implicaría una suba del 30% respecto al cierre de 2025. Analistas señalan que el dólar seguirá “encorsetado” por compras oficiales, el proceso de desinflación y la defensa de un tipo de cambio competitivo.

Los expertos advierten que el foco pasará al ritmo de acumulación de reservas netas y a la capacidad del Banco Central de sostener la estabilidad cambiaria. El REPO aporta liquidez pero no genera un shock de confianza suficiente para el acceso a mercados internacionales. En este escenario, la tasa de interés aparece como variable de ajuste, reflejando la escasez de pesos en el sistema.

Finalmente, informes privados remarcan que el tipo de cambio real depende de la productividad relativa de la economía. Las reformas estructurales aún no muestran un canal sólido para sostener un TCR más bajo sin comprometer el frente externo. La reforma laboral apunta a formalizar empleo y la tributaria a preservar el superávit, sin reducir la carga impositiva.