El nuevo año encuentra al Gobierno nacional desplegando un paquete de medidas que marcan el rumbo de su anteúltimo tramo de gestión. Bajo el paraguas del Presupuesto 2026, aprobado tras intensas negociaciones, se delinean cambios estructurales en el esquema cambiario, el frente financiero y el sistema de subsidios.
“Abróchense los cinturones”, advirtió el presidente Javier Milei al anticipar un año de definiciones. La aplicación plena de la “ley de leyes” —que entra en vigencia desde el 1° de enero— será el eje rector de la política económica durante los próximos doce meses.
Presupuesto aprobado y nuevo régimen cambiario
El Presupuesto 2026, el primero sancionado bajo la actual administración, establece el marco fiscal y financiero del año. Fue impulsado por La Libertad Avanza y aprobado por el Senado el viernes pasado, tras semanas de debate en torno a artículos sensibles.
Uno de los cambios más relevantes es la modificación del esquema de flotación cambiaria. Desde enero, las bandas dejarán de ajustarse de forma fija y comenzarán a actualizarse según el último dato de inflación publicado por el INDEC.
El ajuste inicial será del 2,5%, en línea con el IPC de noviembre. El piso se ubica en $916,58 y el techo en $1.526,09. Según proyecciones privadas, el tipo de cambio evolucionará gradualmente durante el primer semestre.
Deuda, reservas y señales al mercado
El 9 de enero, el Ministerio de Economía deberá afrontar vencimientos por USD 4.225 millones. Con reservas disponibles por USD 1.800 millones, el Tesoro evalúa mecanismos para cubrir el faltante, estimado en USD 2.400 millones.
Entre las alternativas figuran la colocación del BONAR 2029N, ingresos por concesiones hidroeléctricas y un posible acuerdo REPO con bancos internacionales. El ministro Luis Caputo reiteró la voluntad de reducir la dependencia del endeudamiento externo.
“El país va a pagar su deuda”, aseguró Milei, delegando en Caputo la resolución del esquema financiero. En paralelo, el Banco Central ratificó su compromiso con un programa de acumulación de reservas, seguido de cerca por el FMI.
Subsidios energéticos: nuevo esquema y aumentos
También desde enero rige un nuevo sistema de subsidios energéticos. La segmentación en tres niveles (N1, N2 y N3) será reemplazada por dos categorías: hogares con subsidio y hogares sin subsidio.
La asistencia se concentrará en hogares con ingresos inferiores a tres Canastas Básicas Totales, umbral que supera los $3,6 millones mensuales. Las tarifas de luz y gas aumentarán entre 2,5% y 3% desde este mes.
El servicio de agua y saneamiento de AySA tendrá subas del 4% mensual entre enero y abril. El objetivo oficial es reducir el peso de los subsidios en las cuentas públicas y avanzar en la recomposición de precios relativos.




