Luego de los decretos del Gobierno Nacional que impulsaron la desregulación total de la actividad yerbatera, el Instituto Nacional de la Yerba Mate comenzó este martes un proceso de desmantelamiento interno que incluyó el despido de veinte trabajadores. La medida se oficializó durante una reunión encabezada por el titular del organismo, Rodrigo Correa , quien asumió el pasado 11 de diciembre por el Gobierno de Milei, quien estuvo acompañado por un escribano y un grupo de veinte personas.
Estos despidos generan un marcado contraste, debido a que el INYM aprobó recientemente un presupuesto que asciende a 8.500 millones de pesos para el año 2026, a lo cual se suma el incremento en el valor de la estampilla en un 28%. Es decir, mayor presupuesto y recaudación, en un contexto en el cual el Gobierno nacional redujo drásticamente las potestades regulatorias y de control del organismo yerbatero a funciones meramente administrativas.
La lista de cesantías conocida este martes, es apenas el prólogo de lo que anticipa ser una purga mayor, mientras la crisis de representatividad y la pérdida de control sobre la cadena de valor amenazan la supervivencia de miles de familias productoras misioneras.




